Monday, January 02, 2012

Estoy empezando a cansarme de tener que mantener a una panda de vagos. Esos a los que se ofreció una educación gratis hasta los 16, 18, 23 años (venga, hombre, que incluso sin beca los precios de la Universidad son ridículos) y la desaprovecharon. Los que abandonaros el sistema educativo a los catorce porque era más rentable irse a poner ladrillos, a servir mesas, y ahora se encuentran parados sin oficio ni beneficio. Que se les ha acabado la prestación, y la ayuda de los 400 euros, y qué vamos a comer, pero no sé hacer la O con un canuto.

Pues a mí qué me cuentas. No es culpa mía. Búscate la vida, pero no a mi costa.

Eso no es solidaridad, es parasitismo.

Miro a mi alrededor y me doy cuenta de que no conozco a nadie que haya perdido su trabajo, a nadie que no lo tenga si lo quiere y lo ha buscado. Si se lo ha currado. ¿Por qué tenemos que pagar nosotros por la simple vagancia de >i>unos cuantos>/i>?

Cuando el país se viene abajo tiramos de los funcionarios. Del sueldo de los funcionarios.

Esta funcionaria de aquí se ha pasado 32 años de su vida sentada delante de una mesa estudiando una media de cuatro o seis horas diarias. 32 años. Seis horas. Y sí, ahora tiene un trabajo que es la envidia de los que se dilapidaron sus sueldos de 2000 euros en comidas, coches e hipotecas de casas con jardín y piscina. pero, ¿es que acaso no me lo he ganado?

¿Por qué no lo haces tú? ¿Por qué no lo has hecho tú? Has tenido exactamente las mismas oportunidades que yo. Pero tú escogiste el camino fácil. la juerga, el cachondeo, el dinero en mano.

Ahora no vengas a pedirme a mí. Búscate la visa, igual que hemos hecho los demás.

0 comments:

Post a Comment